Evaluación inicial y priorización de actividades
La evaluación inicial se realiza in situ y por etapas: primero verificamos las condiciones eléctricas y la disposición arquitectónica; luego registramos necesidades funcionales del cliente (por ejemplo, mejorar iluminación de trabajo en cocina, uniformidad en sala de ventas o crear escenas de luz para un consultorio). A partir de esto se genera una lista priorizada de intervenciones con impacto medible en uso diario.
En un caso doméstico en Cauquenes identificamos que la ubicación del punto de luz y el tipo de luminaria provocaban sombras en la encimera; la intervención consistió en redistribuir puntos y cambiar a luminarias con mejor índice de reproducción cromática, sin sobrecargar la instalación existente.